En cada rincón de este amplio ambiente
se respira historia y tradición.
El Patio Posterior, infaltable en las residencias campestres
de los siglos XVIII y XIX, se ha conservado para deleite de los visitantes
y comensales, que pueden disfrutar de la elegancia
clásica de su arquitectura en una cena, en una celebración
o en un evento particular o empresarial.