La Casa Hacienda Moreyra es una residencia campestre
de los siglos XVIII y XIX erigida en lo que fueron los extensos
predios rústicos de los Condes de San Isidro.
Antes de pertenecer a este título la hacienda estuvo dividida
en diferentes propiedades de indígenas y españoles,
entre los que figura, en el siglo XVI, don Antonio de Rivera,
que trajo de Sevilla semillas de aceituna.
En la primera mitad del siglo XVII la futura heredad continuó
dividida entre varios dueños. Fue hacia 1771 en que aparece el general de milicias don Antonio del Villar como propietario de
estas tierras que llevaron originariamente su nombre.
Seis años más tarde ellas pasaron a la
Casa condal de San Isidro,
en cuyo vínculo permanecerán hasta después
de la Independencia nacional.
Hacia mediados del siglo XIX se hizo del fundo don José Gregorio
Paz Soldán y Ureta, de quien desciende la familia Moreyra,
que desde aquella centuria hasta el presente posee esta residencia,
que ha recibido aportes decorativos y modificaciones arquitectónicas a raíz de los daños causados por los sismos y la ocupación de sucesivas generaciones de moradores.
Prominentemente situada en el corazón de Lima moderna,
este notable monumento histórico es un emblema
de los tiempos en que desde ella se dominaban las ricas
tierras labrantías ocupadas hoy por el distrito de San Isidro,
cuyo nombre ha heredado de esta añeja propiedad.